Ha nacido vuestro Hijo, ¡Ya ha llegado!

De repente aparece un pequeño entre vosotros, que cambia vuestra vida. Hay que reorganizar el tiempo, establecer nuevas prioridades, las exigencias a nivel emocional y físico se incrementan. Seguramente, la organización de vuestra vida en pareja cambia, sois uno más.

Si es vuestro primer hijo, seguro que os sentís llenos de ilusión y felicidad. Aunque, ha supuesto muchos cambios importantes en vuestras vidas, sentís incertidumbre y miedo, y preguntaréis ¿Seremos capaces? o ¿Lo estamos haciendo bien?… . Tenéis que saber que es posible adquirir recursos que os ayuden a afrontar esta nueva etapa.

Puede que no sea vuestro primer hijo y que vuestro hijo mayor necesite tiempo para adaptarse a su hermano. Os preguntaréis: ¿qué puedo hacer para que no se sienta menos querido?, ¿tendrá celos de su hermano?. Su vida ha cambiado, porque ahora tiene un hermano/a, ya no es el centro de atención, hay que ayudarle a entender esta nueva situación. Aquí el papel lo tenéis que jugar vosotros y el niño tiene que comprobar que no pasa nada por compartir el tiempo y vuestro cariño con otro hermano.

“Los problemas en la interacción entre el bebé y sus padres, pueden comenzar en los primeros meses de vida. Los padres tienen que afrontar los horarios de comer y dormir, la mayoría de los bebés no duermen una noche entera hasta los 2 o 3 meses de vida, los llantos intensos y prolongados, la falta de apoyo entre la pareja, la ansiedad de la separación, …favorecen la aparición de agotamiento, hostilidad y sentimientos de culpa que pueden afectar, tanto a la relación del bebé con sus padres, como a la de ambos progenitores.”

Además, la etapa de los 0 a los 3 años es vital en la vida de un niño, aprende y se desarrolla con rapidez. Hay ocasiones en las que los problemas del desarrollo del niño son evidentes desde el nacimiento, mientras que otras, se aprecia que los objetivos propios de cada etapa evolutiva no se van consiguiendo. Cuando esto es así, es fundamental la intervención temprana, para que el niño no pase por una etapa del desarrollo sin adquirir las competencias que le corresponden.

A lo largo de esta etapa las dificultades más frecuentes con las que nos podemos encontrar son:

Conducta y Control del Impulso.

Control de Esfínteres.

Alimentación.

Sueño-Vigilia.

Cuidado Afectivo.

 

 

Celos. “La llegada de un Hermano/a a la familia.

Dificultades en la Relación con los demás.

Falta de Autonomía.

Ansiedad, Miedos. “La separación de la figura de apego”.

La Entrada en la Guarderia.

 

Si tienes alguna dificultad es hora de contactar con un psicólogo. Desde Conducta y Salud contamos con un departamento especializado en psicología de la infancia, en el que se analiza cada caso. Por un lado, se tienen en cuenta las diferentes etapas del desarrollo para diferenciar los comportamientos adecuados e inadecuados para su grupo de edad y por otro, la intervención se lleva a cabo con el menor y los padres, a quienes se les proporcionan las pautas necesarias para manejar adecuadamente las conductas inadecuadas y las dificultades que tiene el menor. Cuando el caso lo requiere se incorpora al programa de intervención, previa autorización de los padres, a los profesores y a los cuidadores que participen en su crianza, con el propósito de obtener información sobre el niño, darles pautas que favorezcan conseguir los objetivos marcados y conseguir su colaboración.

 

“Educar no es fácil y los hijos no traen un manual de instrucciones cuando nacen”.

Infanto – Juvenil